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La cirugía de la obesidad reduce la grasa corporal de forma más estable y mejora el control de las enfermedades asociadas 


Especialistas y pacientes del Área de Obesidad de la Clínica Universidad de Navarra destacan que el abordaje multidisciplinar -con tratamiento médico y quirúrgico, nutrición y seguimiento- ayuda a tratar esta patología crónica 

6 de marzo de 2026

La obesidad no es solo un problema de peso, sino una enfermedad crónica compleja que requiere un abordaje integral. Este ha sido uno de los mensajes centrales del encuentro entre especialistas y pacientes del Área de Obesidad de la Clínica Universidad de Navarra en el marco del Día Mundial de la Obesidad. 

Actualmente, alrededor del 15 % de la población adulta en España padece obesidad, una patología que incrementa el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño o hígado graso. Sin embargo, todavía persiste la percepción social de que se trata únicamente de un problema de hábitos o de voluntad individual.  

La Dra. Magdalena de la Higuera, especialista en Endocrinología y Nutrición, ha recordado que la obesidad tiene una base biológica y metabólica que altera el control del apetito y la saciedad. “No podemos culpabilizar a los pacientes. La obesidad implica alteraciones hormonales y metabólicas que dificultan mantener la pérdida de peso”. Por ello, el tratamiento debe combinar diferentes estrategias: cambios en la alimentación, ejercicio físico, tratamiento farmacológico en algunos casos y, cuando está indicado, cirugía bariátrica. 

En este contexto, los nuevos fármacos frente a la obesidad han supuesto un avance importante en el tratamiento médico de la enfermedad, porque ayudan a regular el apetito y aumentar la sensación de saciedad. Sin embargo, la especialista ha advertido de que no deben entenderse como una solución puntual o rápida. “Funcionan mientras el paciente está en tratamiento”, ha subrayado, recordando que, al suspender la medicación, es frecuente recuperar parte del peso perdido si no se mantienen cambios de hábitos. Por ello, ha insistido en que estos medicamentos deben integrarse dentro de un abordaje médico completo que incluya seguimiento clínico, educación nutricional y ejercicio físico. 

Cuando la obesidad es severa o no responde a otros tratamientos, la cirugía se convierte en la opción más eficaz. Según ha explicado el Dr. Fernando Lapuente, especialista en Cirugía General y Digestiva, la cirugía bariátrica es el tratamiento que ha demostrado mayor eficacia y estabilidad en la pérdida de peso, especialmente en casos de obesidad severa. “Es el tratamiento más radical y el que consigue mejores resultados a largo plazo. Permite actuar sobre el origen metabólico de la enfermedad y reducir las comorbilidades”, ha señalado. Además de reducir el tamaño del estómago, estas intervenciones provocan cambios hormonales que ayudan a regular el apetito y mejorar el curso de las enfermedades asociadas.

Los especialistas han destacado que las técnicas actuales son mínimamente invasivas y requieren hospitalizaciones cortas, habitualmente de dos o tres días, con un seguimiento posterior estrecho por parte del equipo médico y enfermero.  

Compañía, seguimiento y esperanza 

Uno de los aspectos clave del trabajo del Área de Obesidad de la Clínica es su enfoque multidisciplinar. El paciente es acompañado por cirujanos, endocrinólogos, nutricionistas, psicólogos y enfermeras especializadas durante todo su proceso asistencial. 

“Muchos pacientes llegan cansados y desmotivados después de haber intentado diferentes dietas o tratamientos. Nuestro objetivo es acompañarlos y ayudarles a recuperar la confianza en que la obesidad tiene tratamiento”, ha explicado la enfermera Gloria Velasco. El seguimiento incluye revisiones periódicas, control nutricional y apoyo para consolidar nuevos hábitos de vida. 

Durante el encuentro, Gloria Nieto ha compartido su experiencia como paciente de la Clínica. “Yo no era consciente de que la obesidad era una enfermedad. Pensaba que era cuestión de hacer dieta y tener fuerza de voluntad”. Tras iniciar el proceso con el equipo médico y someterse finalmente a cirugía bariátrica, ha perdido cerca de 50 kilos y ha mejorado significativamente su calidad de vida. “Ahora puedo hacer cosas que llevaba años sin poder, como caminar, hacer ejercicio o subir escaleras. Solo me arrepiento de no haberlo hecho antes”, ha destacado. 

Los especialistas han subrayado que el objetivo del tratamiento no es únicamente perder kilos, sino reducir la grasa corporal y mejorar las enfermedades asociadas. “Muchas veces el mayor éxito no es el peso que pierde el paciente, sino poder retirar medicamentos para la diabetes, la hipertensión o el colesterol”, ha concluido la Dra. de la Higuera.