La CUN incorpora 51 residentes, entre ellos a las tres primeras de la sede de Madrid
La nueva promoción de especialistas de la Clínica Universidad de Navarra inicia su formación en un entorno que integra asistencia, investigación y docencia para dar respuesta a los retos de la medicina del futuro
12 de junio de 2026
La sede de la Clínica en Pamplona ha dado la bienvenida, como cada año desde que se puso en marcha el sistema MIR, a 48 nuevos residentes. La promoción está integrada por profesionales de siete nacionalidades y destaca la presencia de 31 mujeres. Además, 12 de los residentes han cursado sus estudios en la Universidad de Navarra.
La jornada ha comenzado con la acogida del Dr. Álvaro González, jefe de estudios de esta sede, y de María Iraburu, rectora de la Universidad, que ha presentado la institución a las nuevas incorporaciones, invitándoles a conocer el campus y deseándoles una feliz residencia.
Por su parte, Joseba Campos, director general de la Clínica, se ha remontado años atrás para explicar de dónde viene la Clínica y hacia dónde va. Y el Dr. Nicolás García, director médico de la sede, ha puesto el foco en el trabajo en equipo: “Cada uno debemos contribuir, en el equipo en el que estemos, a avanzar en ese trabajo multidisciplinar, a aprender y apoyar, a respetar y conocer el trabajo de los demás”.
Por último, D. Jorge Iriarte, capellán de Pamplona, y Jesús Rodríguez Polo, director de Recursos Humanos, han sido los encargados de cerrar la bienvenida.
Madrid: una nueva etapa comienza con las tres primeras residentes de la sede
Este año, también la sede de Madrid ha dado la bienvenida a las tres primeras residentes de su historia: Pilar Díez de Baldeón, Leticia Catasús y María Cánovas. Un hito que marca el inicio de la formación sanitaria especializada en Madrid desde su apertura en 2017 y que supone un paso más en el desarrollo del proyecto asistencial, docente e investigador de la Clínica.
La jornada ha servido para acercar a las nuevas residentes a la identidad y al modelo de trabajo del hospital. A lo largo de esta acogida han profundizado en la misión, visión y valores de la Clínica, en el modelo asistencial centrado en el paciente y en el papel que desempeñarán durante los próximos años, acompañadas por sus tutores y equipos asistenciales.
Para el director médico de la sede de Madrid, el Dr. José Manuel Moreno, la incorporación de residentes supone la culminación de un proceso. “La Clínica, igual que la Universidad, forma profesionales para servir a la sociedad. La formación sanitaria especializada es casi el punto final de esa etapa formativa y completa nuestra vocación docente, junto a estudiantes y profesionales jóvenes”.
Por su parte, la Dra. Melania Íñigo, jefa de estudios de la Clínica en Madrid, ha destacado la ilusión con la que la sede afronta este nuevo reto. “Formar profesionales está en el ADN de la Clínica. Queremos acompañar a las nuevas residentes en su crecimiento profesional y humano, pero también sabemos que ellas dejarán su huella en las generaciones que vengan después”.
Álvaro Zabala, director de la sede de Madrid, ha definido la jornada como un día histórico. Ha recordado que estas tres residentes son las primeras, pero que detrás llegarán muchas más promociones, y los ha animado a mirar lejos y a aprovechar la oportunidad de participar en la construcción de un proyecto que ahora da sus primeros pasos. “Esto es la culminación de un objetivo para la Clínica y, al mismo tiempo, el principio de algo más grande”.
En la misma línea, Joseba Campos ha destacado el papel de los pioneros en la historia de la Universidad y de la Clínica. Ha recordado que ambas instituciones han crecido gracias al trabajo y la perseverancia de muchas personas que se atrevieron a iniciar nuevos caminos y ha animado a las residentes a vivir esta etapa desde el servicio, el compromiso con los pacientes y el deseo de contribuir a mejorar la medicina y la sociedad.
Pilar, Leticia y María se han mostrado felices e ilusionadas ante el comienzo de esta nueva etapa. Afrontan los próximos años con ganas de aprender y de aprovechar al máximo la oportunidad que tienen por delante, conscientes también del significado que tiene formar parte de esta primera promoción: un privilegio que, aseguran, va acompañado de una especial responsabilidad.
Ser las primeras implica abrir camino. Dentro de unos años, la llegada de residentes formará parte de la normalidad de cada curso académico en Madrid. Sin embargo, esta primera promoción quedará ligada para siempre al comienzo de una tradición que ahora empieza a escribirse.

Una novedad que permanecerá como tradición
Como novedad, este año en Pamplona se ha organizado un encuentro informal en el Museo de la Universidad para que los nuevos residentes se conozcan entre ellos y se familiaricen con sus R2. Estos les dieron consejos para afrontar los primeros días de residencia en la Clínica y en la ciudad, una actividad que ha llegado para quedarse en la bienvenida.