Irse a dormir y levantarse a la misma hora ayuda a descansar mejor durante el verano
Según la Dra. Beatriz Echeveste, especialista de la Unidad de Sueño de la Clínica Universidad de Navarra, el cansancio, la somnolencia excesiva o la dificultad para rendir durante la jornada son señales de alerta
15 de julio de 2026
El verano invita a acostarse más tarde, viajar, alterar las rutinas y disfrutar de más actividades al aire libre. Sin embargo, estos cambios pueden pasar factura al descanso. Los especialistas recuerdan que mantener unos horarios regulares sigue siendo una de las medidas más eficaces para dormir bien, incluso durante las vacaciones.
Según la Dra. Beatriz Echeveste, especialista en Neurología y Neurofisiología de la Unidad del Sueño de la Clínica Universidad de Navarra, el calor y la irregularidad de los horarios son los dos principales factores que dificultan el descanso durante los meses estivales. “Para iniciar el sueño, nuestro organismo necesita reducir la temperatura corporal. Cuando la temperatura exterior es muy elevada, este proceso resulta más difícil y aumenta la probabilidad de que tardemos más en dormirnos o de que el sueño sea más fragmentado”, explica la especialista.
Acostarse más tarde, retrasar la hora de levantarse o alterar las rutinas diarias puede afectar al ritmo biológico que regula el sueño y la vigilia. No obstante, esta experta en sueño advierte de que la calidad del descanso no debe medirse únicamente por lo que ocurre durante la noche. “Lo importante es observar cómo nos encontramos durante el día. Si estamos excesivamente cansados, nos cuesta levantarnos, tenemos somnolencia frecuente o nos quedamos dormidos en situaciones en las que deberíamos permanecer despiertos, conviene consultar con un especialista”, señala.
Rendimiento cognitivo y estado de ánimo
Los expertos recuerdan que dormir mal de forma mantenida puede afectar al rendimiento cognitivo, la concentración, el estado de ánimo y la calidad de vida. Además, la falta de sueño se ha relacionado con un mayor riesgo de problemas cardiovasculares, metabólicos y neurológicos.
Para favorecer un buen descanso durante las vacaciones, la recomendación principal es intentar mantener la máxima regularidad posible en los horarios, especialmente al levantarse. “Aunque un día nos acostemos más tarde de lo habitual, mantener una hora relativamente estable para comenzar la jornada ayuda a preservar el ritmo biológico y facilita un mejor descanso durante el resto del verano”, destaca la Dra. Echeveste.
Los especialistas aconsejan también mantener una temperatura confortable en el dormitorio, evitar cenas copiosas antes de acostarse y limitar el uso de dispositivos electrónicos durante los momentos previos al sueño.
Los trastornos del sueño afectan a millones de personas en España. Según la Sociedad Española de Neurología, más de cuatro millones de españoles padecen algún trastorno del sueño crónico y grave, mientras que casi la mitad de la población adulta no disfruta de un descanso de calidad. Además, más del 50% de las personas mayores de 65 años presenta algún problema relacionado con el sueño y menos de un tercio de los afectados consulta con un profesional sanitario.