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Los niños que pasan al menos 7 horas a la semana al aire libre reducen a la mitad el riesgo de miopía 


Oftalmólogos de la Clínica Universidad de Navarra han publicado un artículo en Frontiers in Medicine con datos de 2.262 escolares de la Comunidad de Madrid que recomienda la exposición a la luz solar como herramienta de prevención ocular 

Imagen de los Dres. Recalde y De la Puente atienden a una paciente en el Departamento de Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra.
El Dr. Recalde y la Dra. De la Puente atienden a una paciente en el Departamento de Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra. 

6 de abril de 2026

Un estudio del Departamento de Oftalmología de la Clínica Universidad de Navarra ha concluido que pasar al menos 7 horas a la semana al aire libre se asocia con una disminución del 50 % del riesgo de desarrollar miopía entre pacientes infantiles. La investigación ha tenido en cuenta los datos de exámenes realizados a 2.262 escolares de la Comunidad de Madrid en colaboración con la asociación AMIRES (Asociación de Miopía Magna con Retinopatías de España) y ha demostrado que el CUVAF —huella solar de la superficie ocular que sirve para determinar el tiempo de exposición al sol— es un biomarcador objetivo, rápido, no invasivo y útil para estimar la incidencia de la luz exterior en la infancia y, por lo tanto, es una herramienta fiable para contextos de prevención ocular.  

Los autores han comparado los datos de los niños que pasaron más y menos de 7 horas a la semana al aire libre y han hallado que el porcentaje de los que padecían miopía era significativamente menor en los que realizan más actividades en el exterior: “Hemos detectado que un 18 % de los participantes del estudio que pasan más tiempo en el interior tienen miopía. El porcentaje de los que han estado más expuestos al sol ha sido del 9 %, por lo que podemos concluir que pasar más horas al aire libre se asocia con una reducción del 50 % del riesgo de sufrir esta enfermedad”, ha destacado el Dr. Sergio Recalde, investigador del Laboratorio de Oftalmología Experimental de la Clínica Universidad de Navarra.  

Los niños se sometieron a un examen oftalmológico para medir el error refractivo y cumplimentaron un cuestionario sobre antecedentes familiares y hábitos de vida. Asimismo, a una submuestra de 1.129 participantes se le realizó una medición del CUVAF.  

Según la Dra. Miriam de la Puente, especialista en Oftalmología de la Clínica, “este biomarcador apareció con más frecuencia en los niños que pasaban más tiempo al sol. Hemos comprobado que se asocia inversamente a la miopía, es decir, cuanto mayor sea esta huella, menor es el riesgo de padecer la enfermedad”.  Por eso, esta especialista añade que “el CUVAF nos puede ayudar a identificar el riesgo de desarrollar este problema de la vista en programas de cribado y a monitorizar si se cumplen las recomendaciones preventivas”.  

El CUVAF, sinónimo de estilo de vida 

Los resultados preliminares de otros estudios que han sido publicados como trabajos fin de grado de la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra han corroborado que el CUVAF es un biomarcador que también se podría relacionar con el estilo de vida de las personas. “No descartamos que pueda tener otras aplicaciones más allá de la miopía. De momento, hemos detectado que hay personas con un CUVAF mayor que tienen menos índice de grasa y mejores valores en aspectos como las horas de sueño o la capacidad de memoria. Esto reafirma que toda la población debería apostar por las actividades al aire libre como prevención frente a diferentes enfermedades”, concluye el Dr. Recalde.