La sangre seca sirve para diagnosticar infecciones incluso siete años después de haber tomado la muestra
Un estudio del Servicio de Microbiología de la Clínica Universidad de Navarra publicado en Journal of Clinical Virology ha comprobado que la correcta conservación de estas muestras es útil para la investigación, la salud pública y el control de epidemias
2 de febrero de 2026
El Servicio de Microbiología de la Clínica Universidad de Navarra ha llevado a cabo un estudio para analizar si las muestras de sangre seca en papel (conocidas como DBS) siguen siendo útiles para diagnosticar infecciones después de años de almacenamiento. Los investigadores, que evaluaron la presencia de anticuerpos frente al VIH/SIDA en estas muestras, las almacenaron a 80 grados bajo cero y las analizaron de nuevo siete años después para concluir que conservan su validez diagnóstica.
Los resultados, publicados en la revista Journal of Clinical Virology, muestran además que la sensibilidad y especificad para detectar esta infección fueron del 100% en casi todos los casos y que hubo una altísima concordancia entre los resultados de las primeras muestras, obtenidas en 2017, y esas mismas analizadas de nuevo en 2024.
Según el Dr. Gabriel Reina, microbiólogo de la Clínica, “el análisis nos ha permitido concluir que los DBS almacenados correctamente siguen siendo fiables incluso muchos años después de su obtención. No obstante, es necesario asegurarse de que ese depósito se realiza en condiciones óptimas de frío que, generalmente, se suelen dar en laboratorios centrales o centros de investigación”.
Las implicaciones de estos hallazgos son importantes para la investigación, porque confirman que las muestras de sangre seca son adecuadas para estudios retrospectivos. Asimismo, se demuestra que sirven para diagnosticar a una persona concreta y son muy útiles para vigilar cómo evoluciona una infección en la población, especialmente en aquellas en las que el sistema sanitario tiene menos medios. “Esta investigación la hemos realizado con muestras de sangre obtenidas en la República Democrática del Congo que mantuvimos durante todos estos años en la Clínica. La estabilidad de los anticuerpos y de los marcadores biológicos ha permanecido durante este periodo, por lo que hemos podido reanalizarlas con absoluta fiabilidad”, señala el Dr. Reina.
Aunque esta investigación está centrada en el VIH, las muestras de sangre seca pueden ser una herramienta fiable a largo plazo para estudiar muchas otras enfermedades y usos científicos muchos años después de su obtención.
Fácil de obtener
Las muestras de sangre seca las puede obtener la misma persona de forma sencilla, ya que el procedimiento es similar al de las pruebas de control de glucosa de las personas con diabetes. El paciente, u otra persona, se pincha en el dedo y la gota de sangre se coloca en una tarjeta de cartón.
La facilidad en la recogida y transporte de las muestras es especialmente útil para desarrollar estudios de anticuerpos o de PCR, y para analizar la sangre de personas con difícil acceso al medio sanitario. “Esta fórmula hace que quienes no puedan desplazarse al hospital o se encuentren en situaciones de aislamiento o vulnerabilidad, por ejemplo, puedan obtener una muestra válida para su análisis”, ha destacado el Dr. Reina.