Divulgación

¿Cómo afecta el verano a mi cuerpo? 


La Clínica estrena una serie audiovisual para explicar los distintos cambios que se producen en el cuerpo durante el verano. Los especialistas cuentan las alteraciones que pueden sufrir los ojos, el corazón, el sistema inmune, el estado de ánimo o el sueño, entre otros. Asimismo, nos dan pistas para reconocer las principales señales de alarma y distintas formas de prevención para disfrutar de las vacaciones de forma saludable y segura

Imagen que ilustra una serie divulgativa, publicada por la Clínica Universidad de Navarra sobre cómo afecta el verano a tu cuerpo.
El verano y las altas temperaturas pueden llevar consigo diversas afectaciones en tu cuerpo.

Texto: María Domínguez

Fotografía: Manuel Castells y José Juan Rico

15 de junio de 2026

Imagen de la Dra. Ana de la Fuente Villena

DRA. ANA DE LA FUENTE
Departamento de Cardiología

¿Por qué late el corazón más rápido? 

El calor causa vasodilatación, lo que puede provocar hipotensión. Para compensarlo, el corazón late más rápido. La pérdida de agua y electrolitos por el sudor agrava este efecto. Los síntomas de alerta incluyen mareo, desmayo, palpitaciones, dolor en el pecho o dificultad para respirar, sobre todo en personas con problemas cardíacos. Para prevenirlo, es importante hidratarse bien, evitar las horas de más calor, hacer actividad en momentos frescos y seguir la medicación indicada. 
Imagen del Dr. Francisco Leal

DR. FRANCISCO LEAL
Unidad del Dolor

¿El calor puede aliviar el dolor? 

El verano suele tener efectos positivos, como reducir la inflamación, el estrés y aumentar la vitamina D. Sin embargo, hay síntomas de alarma como dolor repentino, confusión o mareos que requieren atención. Para prevenir molestias, se recomienda una buena hidratación con electrolitos, evitar bebidas azucaradas y el exceso de café. También es útil tomar el sol moderadamente, usar ropa ligera, refrescarse con agua fría y evitar cenas copiosas y alcohol para mejorar el bienestar general. 

DRA. NEREA CARRASCO
Servicio de Enfermedades Infecciosas

¿Cuáles son las enfermedad típicas del verano?

El aumento moderado de temperatura puede estimular el sistema inmunológico, pero el calor intenso y prolongado puede debilitarlo. En verano, es importante hidratarse bien y evitar exposiciones prolongadas al sol, especialmente en personas vulnerables. Las infecciones más comunes son gastrointestinales por alimentos mal conservados o manipulados y las otitis por el uso frecuente de piscinas. También destacan las picaduras, como las de garrapatas, cuyo riesgo de infección es bajo. Se recomienda vigilar la zona y consultar si aparecen fiebre o lesiones. 
Imagen de la Dra. María Astasio

DRA. MARÍA ARTASIO
Departamento de Psiquiatría y Psicología Clínica

¿Las vacaciones generan estrés? 

El verano suele mejorar el estado de ánimo gracias al aumento de la luz solar, mayor actividad social y física, y al aumento de vitamina D. Sin embargo, no todas las personas lo viven igual: el calor, los cambios de rutina y las expectativas pueden generar cansancio, irritabilidad o malestar. Además, durante las vacaciones puede aflorar el estrés acumulado del año. Es importante vigilar síntomas persistentes como alteraciones del sueño o aislamiento. Se recomienda escucharse, mantener rutinas básicas, respetar el descanso y ajustar expectativas para disfrutarlo de forma saludable. 
Imagen de la Dra. Beatriz Echeveste

DRA. BEATRIZ ECHEVESTE
Departamento de Neurología

¿El calor empeora el sueño? 

El verano puede afectar al sueño por el aumento de la temperatura, que dificulta la regulación térmica necesaria para conciliar el descanso. También por los cambios en los horarios, que son más irregulares que en el resto del año. Esto puede provocar dificultad para dormirse y despertares nocturnos. Es importante prestar atención al funcionamiento durante el día: si aparece cansancio, somnolencia o dificultad para activarse, conviene consultar con un especialista. Para mejorar el descanso, se recomienda mantener rutinas regulares, especialmente la hora de despertarse, incluso si se trasnocha, favoreciendo así un sueño más estable. 
Imagen de la Dra. Miriam de la Puente

DRA. MIRIAM DE LA PUENTE
Departamento de Oftalmología

¿Es bueno usar gafas de sol en verano? 

La radiación ultravioleta en verano puede dañar los ojos a corto y largo plazo. La afección más común es la fotoqueratitis, una “quemadura” en la córnea que causa enrojecimiento, dolor, visión borrosa y fotofobia. También pueden aparecer problemas más graves como la retinopatía solar. Se debe consultar si los síntomas duran más de 24-48 horas o empeoran. Para prevenirlo, se recomienda evitar las horas centrales del día, usar gafas con filtro UV, sombreros y protección ocular bajo el agua, además de lágrimas artificiales si hay irritación.