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Dra. Montserrat Chimeno: “El paciente no debería tener que adaptarse a la estructura del sistema sanitario”


La presidenta de la Sociedad Española de Medicina Interna reivindica una especialidad capaz de integrar conocimientos, coordinar cuidados y acompañar a pacientes cada vez más complejos en un sistema sanitario que debe avanzar hacia modelos más humanos

Imagen de la Dra. Montserrat Chimeno, presidenta Sociedad Española Medicina Interna.
Dra. Montserrat Chimeno, presidenta de la Sociedad Española de Medicina Interna.

Texto: María Marcos Graziati

Fotografía: Cedidas

15 de octubre de 2026

Vivimos más años, pero también convivimos durante más tiempo con enfermedades crónicas. ¿Es este el gran reto social al que se enfrenta hoy la Medicina Interna?

Sin duda, es uno de los grandes retos sanitarios y sociales de nuestro tiempo. El aumento de la esperanza de vida es uno de los mayores éxitos de la medicina y del desarrollo social, pero obliga a replantear los sistemas sanitarios: cada vez hay más personas que viven durante años con enfermedades crónicas.

El envejecimiento ha incrementado la cronicidad, la fragilidad y la dependencia. Hoy atendemos a pacientes más complejos, con varias enfermedades que interaccionan entre sí. El reto ya no consiste solo en tratar enfermedades, sino también en preservar la autonomía, mantener la calidad de vida y acompañar durante todo el proceso asistencial.

Cada vez hay más pacientes que no tienen “una sola enfermedad”, sino varias que se influyen entre sí. ¿Qué aporta la mirada del internista en una medicina cada vez más especializada?

La especialización ha supuesto enormes avances, pero los pacientes no están divididos en órganos o sistemas. Con frecuencia conviven con insuficiencia cardiaca, diabetes, enfermedad renal, problemas respiratorios o procesos oncológicos que interactúan entre sí.

La principal aportación de la Medicina Interna es ofrecer una visión global e integradora. El internista analiza al paciente en su conjunto, prioriza problemas, evita duplicidades diagnósticas o terapéuticas y valora cómo una enfermedad o un tratamiento puede influir en el resto. Nuestro papel no compite con el de otros especialistas; lo complementa.

“El reto es avanzar hacia una atención integrada, en la que el paciente sea el centro del sistema y no tenga que adaptarse a su estructura”

Cuando un paciente pasa por distintas consultas, pruebas, urgencias o ingresos, puede sentir que nadie ve el conjunto. ¿Qué cambios necesita el sistema sanitario para ofrecer una atención más coordinada?

Ese sentimiento es una realidad para muchos pacientes y sus familias. Aunque nuestro sistema sanitario ofrece una atención de gran calidad técnica, a veces el recorrido asistencial resulta complejo y fragmentado. El reto es avanzar hacia una atención integrada, en la que el paciente sea el centro del sistema y no tenga que adaptarse a su estructura.

Para lograrlo hay que reforzar la coordinación entre Atención Primaria y hospitalaria, mejorar la información clínica compartida, facilitar la comunicación entre especialidades y promover equipos multidisciplinares. También es importante que los pacientes más complejos cuenten con un profesional de referencia.

La inteligencia artificial, la medicina personalizada y la monitorización a distancia prometen transformar el diagnóstico y el seguimiento de los pacientes. ¿Cómo puede incorporarse la tecnología sin perder la relación humana con el enfermo? 

Estamos viviendo una transformación tecnológica apasionante. La inteligencia artificial, las herramientas predictivas, la monitorización remota y la medicina personalizada tienen potencial para mejorar la prevención, el diagnóstico precoz y el seguimiento. Pero la tecnología debe ser un medio y nunca un fin.

La medicina no es solo una ciencia basada en datos; es también una profesión profundamente humana. Los pacientes necesitan diagnósticos precisos, pero también que alguien les explique lo que les ocurre, les ayude a tomar decisiones complejas y les acompañe en la incertidumbre. Ningún algoritmo puede sustituir la escucha ni el juicio clínico.

“El internista analiza al paciente en su conjunto, prioriza problemas y evita duplicidades diagnósticas o terapéuticas”

Si tuviera que trasladar un mensaje a la sociedad, a los pacientes y a sus familias, ¿qué deberían saber sobre la Medicina Interna y sobre el papel de la SEMI en los próximos años?

Me gustaría trasladar un mensaje de confianza. La Medicina Interna es esencial para responder a los grandes desafíos sanitarios del siglo XXI y desempeña un papel fundamental en la atención a la pluripatología, la cronicidad, las enfermedades infecciosas, las enfermedades minoritarias y otros procesos clínicos complejos.

Desde la Sociedad Española de Medicina Interna trabajamos para impulsar la excelencia asistencial, la investigación, la innovación y la formación continuada. También queremos ser una voz activa sobre el futuro del sistema sanitario, promoviendo modelos más coordinados, eficientes, humanos y adaptados al envejecimiento. Porque detrás de cada enfermedad siempre hay una persona.