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Expertos en Anestesia proponen un lenguaje común para describir la intubación en la era de la videolaringoscopia 


Un equipo internacional liderado por especialistas de la Clínica Universidad de Navarra ofrece en British Journal of Anaesthesia un modelo basado en la experiencia para estandarizar la comunicación clínica en el manejo de la vía aérea 

Imagen del Dr. Miguel Ángel Fernández Vaquero, especialista en Anestesiología de la Clínica Universidad de Navarra. 
El Dr. Miguel Ángel Fernández-Vaquero, especialista en Anestesiología de la Clínica Universidad de Navarra.

7 de mayo de 2026

La generalización de la videolaringoscopia ha transformado el manejo de la vía aérea en anestesia, pero no ha ido acompañada de una evolución equivalente en la forma de documentar la intubación. Un equipo internacional liderado por el Dr. Miguel Ángel Fernández-Vaquero, especialista en Anestesiología de la Clínica Universidad de Navarra, propone avanzar hacia un lenguaje común que permita describir con mayor precisión este procedimiento. El trabajo, publicado como editorial en British Journal of Anaesthesia, señala una limitación creciente: la persistencia de modelos de registro centrados en la visualización laríngea, heredados de la laringoscopia directa, que resultan incompletos en el contexto actual. 

En videolaringoscopia, la relación entre visualización y éxito de intubación es menos directa. Factores como el dispositivo utilizado, la geometría de la pala o la técnica de progresión del tubo condicionan de forma independiente el resultado. Sin embargo, estos elementos suelen registrarse de forma fragmentada o secundaria, lo que dificulta interpretar adecuadamente el procedimiento, limita la comparabilidad entre centros y reduce el valor de los registros clínicos. “Seguimos describiendo un proceso complejo con un lenguaje demasiado simplificado, y eso limita la utilidad de la documentación y la comunicación entre profesionales”, explica el Dr. Fernández-Vaquero. 

Frente a este enfoque, los autores proponen estructurar la descripción de la intubación en torno a tres preguntas fundamentales: qué se utilizó, qué se vio y qué se hizo. Este marco permite integrar en un mismo relato el dispositivo, la visualización y la técnica empleada, ofreciendo una representación más fiel del proceso. “La propuesta no pretende sustituir las clasificaciones actuales, sino complementarlas y mejorar su aplicabilidad clínica”, destaca el especialista. 

Una aportación con vocación internacional 

La adopción de un lenguaje compartido tiene implicaciones directas en la práctica: facilita la transmisión de información entre profesionales, mejora la planificación de futuros abordajes en un mismo paciente y aporta coherencia a la formación y a la investigación multicéntrica. En un entorno con alta variabilidad de dispositivos y técnicas, términos como “buena visualización” o “intubación difícil” pueden resultar ambiguos fuera de su contexto si no se acompañan de una descripción estructurada. 

El editorial ha sido desarrollado junto a colaboradores como el Dr. Tim M. Cook, especialista en Anestesia y Medicina Intensiva en el Royal United Hospital Bath, profesor honorario en la Universidad de Bristol y uno de los referentes internacionales en el ámbito de la anestesia por vía aérea. En un momento en el que la videolaringoscopia se ha consolidado como técnica de elección en múltiples guías clínicas, el reto ya no es mejorar la visualización, sino describir con precisión el proceso completo de intubación.