Vitamina D y salud mental: lo que dice la evidencia
En los últimos años ha crecido el interés por la relación entre vitamina D y estado de ánimo. Sin embargo, los especialistas insisten en la prudencia. “En salud mental, la vitamina D es un factor modulador, no un tratamiento principal”, aclara la Dra. María Dívar, especialista en Psiquiatría de la Clínica Universidad de Navarra. Los estudios muestran asociaciones entre niveles bajos y mayor presencia de síntomas depresivos o ansiosos, pero no una relación causal directa.
Algunos déficits pueden asociarse a cansancio, apatía o cambios de humor, síntomas que pueden solaparse con trastornos depresivos. Por eso, los expertos recomiendan un abordaje clínico integral y evitar mensajes simplistas como que la vitamina D ‘cura’ la depresión.
Recomendaciones de los expertos
Luz diaria: priorizar la exposición a luz natural por la mañana; considerar terapia lumínica si hay patrón estacional. Exposición solar regular y controlada (15 minutos al día en cara, antebrazos y manos), evitando largos periodos y las horas centrales del día.
Ritmos estables: régimen de vida y alimentación con patrón de dieta variado y saludable con cinco tomas al día. Horario regular de sueño, siguiendo las recomendaciones de higiene del sueño.
Actividad física: ejercicio físico aeróbico suave al menos 5 días/semana, 45-60 minutos al día, en la medida de sus posibilidades y condición física (por ejemplo, caminar sobre terreno llano).
Chequeos básicos: si hay síntomas persistentes, consultar y valorar analítica (incluida vitamina D) según criterio profesional.
Estas medidas ayudan a mitigar el bajón estacional.