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El primer programa de cribado de cáncer de pulmón de España cumple 25 años con más de 6.000 pacientes atendidos


El Cancer Center Clínica Universidad de Navarra conmemora un cuarto de siglo de detección precoz de este tumor y trabaja en nuevos modelos que combinan TAC, biomarcadores e inteligencia artificial

Foto de los miembros del equipo multidisciplinar del programa de Cribado de Cáncer de Pulmón del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra
Miembros del equipo multidisciplinar del Programa de Cribado de Cáncer de Pulmón del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra.

26 de octubre de 2026

 Hace 25 años, cuando el cribado de cáncer de pulmón mediante TAC de baja dosis apenas comenzaba a abrirse camino y todavía despertaba un importante debate científico a nivel internacional, la Clínica Universidad de Navarra puso en marcha el primer programa de estas características en España. Desde entonces, más de 6.000 personas con riesgo de desarrollar la enfermedad han participado en un proyecto que hoy evoluciona hacia una detección cada vez más personalizada, mediante la incorporación de biomarcadores, información clínica e inteligencia artificial.
 
El principal impulsor de este programa, el Dr. Javier Zulueta, neumólogo y Catedrático de Medicina, explica que la idea partió de un encuentro con una radióloga estadounidense: “Conocí a la Dra. Claudia Henschke, pionera mundial en este campo, cuando exponía en un congreso los resultados preliminares de los primeros 1.000 pacientes de un ensayo de cribado de cáncer de pulmón mediante TAC torácico de baja dosis de radiación. En aquellos años, nadie realizaba el screening y existía un fuerte escepticismo por el fracaso previo de otros programas basados en radiografía de tórax. Sin embargo, los resultados demostraron pronto un cambio radical y hoy es una recomendación internacional”. En esta etapa, se han diagnosticado 160 cánceres de pulmón, de los que el 75 % se encontraban en estadios tempranos. La supervivencia de los diagnosticados a diez años es del 80 %.

Para ello, se realiza un TAC anual de baja dosis dirigido a personas de entre 50 y 80 años para determinar si hay nódulos pulmonares o detectar tumores en las primeras fases de su desarrollo. Según el Dr. Juan Pablo de Torres, director del Departamento de Neumología  y especialista del Área de Cáncer de Pulmón del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN), “para participar en el cribado también se tiene en cuenta el consumo de tabaco, tanto actual como previo. Sin embargo, los criterios basados en la edad y el tabaquismo dejan fuera a personas que pueden desarrollar la enfermedad sin haber fumado nunca, un grupo que representa alrededor del 20 % de los casos. Necesitamos, por tanto, nuevos criterios que permitan identificar mejor a la población de riesgo”.

El consorcio I-ELCAP (International Lung Cancer Action Program), red internacional dedicada a esta estrategia preventiva y de la que forma parte la Clínica desde la implantación del cribado, defiende que la detección de este tipo de cáncer en estadios muy tempranos se asocia a tasas de supervivencia a largo plazo muy elevadas, que alcanzan entre el 80 % y el 90 % si los pacientes son operados precozmente. Así lo refrendan también estudios publicados en New England Journal of Medicine, o en  Radiology.  

En Estados Unidos este cribado es muy recomendado y se encuentra ampliamente disponible, mientras que, en Europa, la recomendación comunitaria es clara, pero su implantación heterogénea: solo algunos países tienen programas nacionales operativos y muchos están en fase piloto de despliegue gradual. En este contexto, profesionales del Área de Cáncer de Pulmón del CCUN participaron en el diseño y desarrollo del Proyecto Cassandra, impulsado por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), y cuyo objetivo es la ejecución de un plan piloto asistencial multicéntrico que demuestre la viabilidad del cribado en España.

Biomarcadores para seleccionar mejor a los pacientes

Para el éxito de un programa de cribado de cáncer de pulmón es necesaria la colaboración entre diferentes profesionales, como neumólogos, radiólogos, cirujanos torácicos, patólogos e investigadores básicos. “La interacción constante entre los expertos clínicos y científicos ha permitido avanzar más rápido y generar conocimiento de alto impacto. Sin lugar a duda, esta colaboración estrecha que forma parte del trabajo del CCUN se ha convertido en el motor del proyecto”, asegura el Dr. de Torres.

Por su parte, el Dr. Luis Montuenga, investigador principal del grupo Lungsearch del Cima Universidad de Navarra, recientemente reconocido por su trayectoria profesional por parte de la Asociación Internacional de Cáncer de Pulmón, explica que su equipo ha tratado de complementar la Radiología con "el desarrollo de biomarcadores que nos permitan seleccionar mejor a aquellas personas a las que realizar el cribado. Además, buscamos herramientas que permitan distinguir nódulos benignos y malignos, y trabajamos para identificar marcadores moleculares asociados a la evolución futura de los tumores detectados precozmente”.

Las estrategias multiómicas -tácticas que combinan distintos tipos de información biológica para comprender mejor una enfermedad y predecir su comportamiento-, son claves para el éxito de este programa. “Ya no basta con mirar únicamente la imagen del TAC, sino que debemos integrar diferentes capas de información junto con datos clínicos para construir modelos de riesgo con la ayuda también de la inteligencia artificial”, destaca el Dr. Montuenga.