Formarse en la frontera de la innovación
De la inteligencia artificial a la cirugía robótica, pasando por la radioterapia más avanzada, los residentes de la Clínica Universidad de Navarra se forman en un entorno donde la tecnología no es un añadido, sino una herramienta integrada en el aprendizaje clínico diario
Texto: María Marcos Graziati
Fotografía: Manuel Castells
12 de mayo de 2026
La formación de residentes en la Clínica Universidad de Navarra se construye sobre un modelo en el que la práctica clínica, la investigación y la innovación tecnológica conviven de forma natural. Lejos de ser un elemento accesorio, la tecnología forma parte del proceso de aprendizaje desde las primeras etapas de la residencia, permitiendo a los médicos en formación enfrentarse a escenarios clínicos complejos con herramientas que ya están definiendo el futuro de la medicina.
En este contexto, distintas especialidades incorporan tecnologías avanzadas que no solo transforman la asistencia, sino también la manera de aprender. La inteligencia artificial, la radioterapia avanzada o la cirugía robótica no sustituyen al médico, pero sí redefinen cómo se forma.
Además, la posibilidad de rotar entre Pamplona y Madrid permite a los residentes acceder a tecnologías complementarias dentro de un mismo programa formativo, reforzando una visión global de la especialidad.
Inteligencia artificial para aprender a mirar mejor
En servicios como Anatomía Patológica o Radiodiagnóstico, la inteligencia artificial (IA) ya forma parte del entorno de trabajo. No sustituye al especialista, pero sí introduce una nueva forma de enfrentarse al diagnóstico.
Carolina Castro, R3 de Anatomía Patológica, explica cómo estos algoritmos se integran en su día a día, especialmente en tumores como mama o próstata: “La inteligencia artificial te señala zonas que quizá no habrías valorado inicialmente, y eso en formación es muy enriquecedor”. Lejos de simplificar el proceso, lo hace más complejo en el buen sentido, ya que obliga a revisar, contrastar y tomar decisiones. “Hay áreas donde el algoritmo duda, y ahí entra la parte humana”, añade.
Una idea que también comparte Carlos Delgado, residente de segundo año de Radiodiagnóstico, quien subraya que la IA actúa como un estímulo para el aprendizaje: “Hace que veas los estudios con mayor detenimiento y te plantees más dudas sobre hallazgos a los que igual no habrías prestado atención”.
En ambos casos, el mensaje es claro: la tecnología no reduce la exigencia, sino que la aumenta. De hecho, como apunta Carlos, “los radiólogos que no utilicen la inteligencia artificial se van a quedar atrás, pero es fundamental formarse para conocer en profundidad las herramientas disponibles”.
CAROLINA CASTRO
R3 Anatomía Patológica
MR Linac y protonterapia: dos formas de avanzar en la misma dirección
En Oncología Radioterápica, la innovación tecnológica adquiere una dimensión especialmente visible. La combinación de diferentes técnicas permite a los residentes formarse en un abanico muy amplio de opciones terapéuticas.
En Pamplona, el MR Linac —un acelerador con resonancia magnética integrada— ofrece una experiencia única. Elena Valdivielso, R2 de Oncología Radioterápica, lo resume así: “Es un privilegio trabajar con una tecnología que no está disponible en prácticamente ningún centro”.
La posibilidad de visualizar en tiempo real el movimiento de los órganos cambia la forma de entender la radioterapia. “Cuando ves cómo se desplazan estructuras como la próstata, entiendes realmente la importancia de la precisión”, explica Elena. Además, introduce un modelo de trabajo más exigente y colaborativo, porque “todo ocurre en tiempo real, lo que hace más evidente la importancia del trabajo en equipo”.
A este entorno se suma la Unidad de Protonterapia en Madrid, donde los residentes pueden completar su formación mediante rotaciones específicas. Para Nicolly Hernández, residente de tercer año, esta experiencia supone “un privilegio muy grande, porque permite ampliar y completar la formación en una técnica que está en pleno crecimiento”.
Su paso por la unidad también refuerza la visión de futuro de la especialidad: “Es fundamental incorporar la protonterapia a la formación, porque cada vez más pacientes podrán beneficiarse de ella”.
El robot Mako 4 y la nueva forma de aprender Traumatología
En Cirugía Ortopédica y Traumatología, la incorporación del robot Mako 4 está cambiando la manera de aprender la artroplastia. María Hauke, residente de segundo año, destaca el valor formativo de esta tecnología que “permite visualizar en tiempo real y cuantificar con precisión milimétrica cómo cada grado de alineación y cada milímetro en la colocación de la prótesis impactan directamente en el comportamiento funcional del paciente”. Este feedback inmediato convierte al cirujano en formación en un aprendiz activo que comprende, de manera tangible, la relación causa-efecto entre la precisión quirúrgica y los resultados clínicos.
Gracias al modelo tridimensional, el aprendizaje se vuelve más inmediato y visual, permitiendo interiorizar y entender los principios de la cirugía de reemplazo articular de forma más profunda que con técnicas convencionales: “Puedes ver en tiempo real cómo cambian los parámetros según lo que haces, algo que antes era inconcebible”, subraya.
Todo ello configura una nueva forma de aprender cirugía, más basada en datos, simulación y toma de decisiones informadas.
MARÍA HAUKE
R2 Cirugía Ortopédica y Traumatología
Más que tecnología, una forma de aprender
Más allá de cada herramienta concreta, lo que emerge es un modelo formativo en el que la tecnología actúa como catalizador de competencias clave: pensamiento crítico, trabajo en equipo, capacidad de adaptación o integración de datos complejos en la toma de decisiones clínicas.
Como resume una de las residentes, “trabajar en este entorno implica normalizar tecnologías que no son habituales y aprender a integrarlas en el día a día”. Y, en ese proceso, la innovación deja de ser un elemento externo para convertirse en parte del aprendizaje.
Dr. Bernardino Miñana, director del Departamento de Urología de la Clínica Universidad de Navarra
Da Vinci Single Port, un paso más en la cirugía mínimamente invasiva
Estar en la vanguardia tecnológica es una responsabilidad ineludible en los departamentos quirúrgicos de los centros de excelencia, y se trata de una aspiración que surge, además, de la anteposición del bien de los pacientes. En este sentido, la Clínica Universidad de Navarra ha apostado por la introducción de la tecnología robótica de puerto único, lo que supone un gran avance hacia el futuro de este tipo de cirugía.
Desde la perspectiva de los médicos residentes de Urología, esta apuesta se traduce en una enorme ventaja formativa, porque les permite capacitarse para la cirugía robótica más avanzada al tener acceso a ambas plataformas: multipuerto y puerto único. Muy pocos centros de nuestro país están en esta situación, por lo que es un beneficio indiscutible de cara a su futuro profesional.