Pasión por el acelerador de los ensayos clínicos
En la vanguardia de la medicina, el Dr. Eduardo Castañón, especialista en Oncología Médica, impulsa terapias que transforman la forma de curar. Desde el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra, este apasionado de las preguntas con respuesta lidera proyectos que conectan ciencia, tecnología y pacientes en busca de alternativas reales. Cada ensayo abre un horizonte distinto convirtiendo el conocimiento en oportunidad y esperanza compartida frente al cáncer
Texto: Álvaro Sánchez León
Fotografía: José Juan Rico
4 de febrero de 2026
Hay médicos que avanzan, y médicos que empujan. Hay quienes miran lo que ocurre, y quienes se lanzan a provocar que ocurra. El Dr. Eduardo Castañón, oncólogo médico del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN), pertenece a esta segunda estirpe: la de los que viven la investigación como una forma de respiración. Los que creen que el futuro puede adelantarse si uno corre lo suficiente hacia él. Los que —mientras la ciencia decide su ritmo— pisan el acelerador.
Su historia empieza en Pamplona, en la Facultad de Medicina de la Universidad de Navarra. Muy pronto supo que la Oncología sería su destino: un futuro duro, exigente, lleno de preguntas, pero capaz de entregar las mayores recompensas. Tres veranos en el Cima lo confirmaron: el laboratorio como patria intelectual, la investigación como lengua materna, el asombro y el entusiasmo como herramientas de trabajo ante un horizonte que oscila entre el dolor y la esperanza.
Después llegó París. El Institut Gustave Roussy, uno de los templos mundiales de la innovación terapéutica. Allí, bajo la tutela del prestigioso Jean-Charles Soria, Castañón se sumergió en el universo de los ensayos clínicos en fase I, esa frontera donde nacen los tratamientos que mañana cambiarán vidas. Pasión por el conocimiento innovador. Nuevas moléculas. Nuevas conexiones. Nuevas tecnologías. Nuevas esperanzas.
El lugar donde empieza la medicina que vendrá
Habla con los ojos abiertos. Pinta con dibujos los conceptos con trazos firmes y rotundos. Genera confianza. “Un ensayo clínico es una investigación médica que evalúa nuevos tratamientos en personas, midiendo su eficacia y seguridad. Es el puente entre la ciencia y la práctica clínica. Permite probar terapias innovadoras como la inmunoterapia, la medicina personalizada o terapias celulares. Todo lo que hoy damos por hecho en medicina, absolutamente todo, es fruto de ensayos clínicos”.
Cada ensayo clínico pasa por cuatro fases: primero se prueba en humanos para definir dosis y seguridad (Fase I), luego se mide su eficacia en grupos pequeños (Fase II), después se compara con el tratamiento estándar en poblaciones grandes (Fase III) y, finalmente, ya aprobado, se vigila en la práctica real para confirmar beneficios y detectar efectos a largo plazo (Fase IV). Hay fases I tan potentes, tan bien diseñadas, tan prometedoras, que los fármacos pasan casi directamente de esa primera curva al uso clínico aprobado. Él lo ha visto. Él lo ha vivido. Ha participado como investigador principal en más de 50 ensayos y como colaborador en más de 100. Ensayos distintos para tumores diferentes. Detrás de todos ellos, personas con una historia única esperando otra oportunidad.
En el corazón de un hospital, donde el tiempo se mide en ciclos y la incertidumbre se escribe en protocolos, el Dr. Castañón explica que los ensayos clínicos oncológicos ya no son solo laboratorios de resistencia, sino umbrales de futuro. La inmunoterapia deja de ser promesa para convertirse en estrategia; la medicina personalizada, en mapa íntimo de cada paciente; y las terapias celulares, en células que aprenden a luchar con nombre y apellido.
Un ecosistema que acelera la esperanza
Cuando Castañón habla del CCUN, lo hace como quien pertenece a un equipo que avanza aprovechando el saber de muchos especialistas. La Clínica es el hospital no público que más ensayos clínicos promueve en España. “Además —señala— participamos en casi todos los internacionales y trabajamos mano a mano con las grandes compañías farmacéuticas. Lo que hace veinte años era ciencia ficción, ahora es una realidad cotidiana”.
El contexto físico es de nave espacial que vuela a gran velocidad. Especialmente desde el despegue de la inteligencia artificial, que ha irrumpido en la ciencia con una fuerza inesperada.
Implicado en la Sociedad Española de Oncología Médica, donde impulsa junto al Dr. Ignacio Matos la consolidación de los ensayos clínicos en Fase I, Castañón tiene también peso europeo e internacional: es representante español en el Global Policy Committee, que coordina las actividades de la Sociedad Europea de Oncología Médica con la OMS y la ONU, hasta 2028. Está en el centro de las discusiones que marcarán la política mundial del cáncer: prevención, planes nacionales, acceso a terapias esenciales. España, insiste, “tiene mucho que aportar a la ciencia médica global”.
La investigación no se hace solo en el laboratorio ni en el despacho. “Es una actitud”, dice. Una forma de estar ante el paciente. Una manera apasionada de descubrir una pregunta sin respuesta y sentir el impulso de encontrar la solución. Por eso dedica gran parte de su jornada al desarrollo y seguimiento de ensayos clínicos, a formar a los especialistas del futuro y a impulsar la conexión entre oncólogos para un sueño: una red nacional de ensayos en fase I que beneficie a todos los pacientes, independientemente de dónde vivan o de sus recursos económicos.
La ciencia cambia vidas
La ciencia se avala con datos y se palpa en biografías. El Dr. Castañón tiene muchas en la memoria. Una mujer veterana con melanoma avanzado que encontró respuesta completa y hoy disfruta de sus nietos. Una joven de 37 años que volvió a su trabajo tras un ensayo “como anillo al dedo”. Un paciente con un tumor agresivo en el cuero cabelludo que halló una opción nueva cuando ya no quedaban ventanas abiertas.
Detrás de cada historia, una vocación palpitante por crear, innovar y abrir puertas donde antes solo había muro. Oncólogo. Investigador. Formador. Impulsor. Y, por encima de todo, apasionado: de los ensayos clínicos, de la innovación, de las posibilidades que aún no existen, pero existirán. En el CCUN y en otros puntos de ignición de España, el futuro no se espera sentado. Se investiga. Se diseña. Se ensaya. Y los más apasionados se llevan el gato al agua antes, más y mejor.