Historias de Pacientes

Energía radiante y vanguardista frente al cáncer de próstata


Juan Cruz Elías, paciente de la Clínica Universidad de Navarra, fue diagnosticado de un cáncer de próstata en el otoño de 2024 que le obligó a hacer un parón en su vida. Este jubilado, natural de Logroño, fue uno de los primeros pacientes del MR Linac, un equipo de radioterapia de gran precisión y seguridad, con el que se trató su enfermedad en solo cinco sesiones

Imagen de un paciente en consulta con su médico que sale de espaldas.
Juan Cruz Elías ha sido tratado de un cáncer de próstata con el equipo MR Linac de la Clínica Universidad de Navarra.

Texto: Alfonso Muerza

Fotografía: Manuel Castells

4 de febrero de 2026

La vida de Juan Cruz Elías discurría con la tranquilidad de un jubilado que, echando la vista atrás, presume de los logros conseguidos tras innumerables jornadas de trabajo y del retiro, ahora, a una vida de campo ubicada a 10 kilómetros de Logroño (La Rioja). 

Juan Cruz disfruta de su jubilación junto a su mujer en Sorzano, un pequeño pueblo de poco más de 200 habitantes, pero donde, en el fondo, “todo el mundo sabe que viven menos personas”. De hecho, su casa está situada en lo que se podrían considerar “las afueras”, concretamente en un terreno que, además, alberga una huerta, un aparcamiento y un columpio para cuando vienen los nietos. 

“Vivimos muy tranquilos y, hasta que llega el frío, es una maravilla, porque estamos muy entretenidos. Por la mañana, salimos a caminar por los alrededores, después me dedico a trabajar la huerta, comemos y, por la tarde, descansamos”, explica en los porches de su casa sentado cómodamente en una butaca de jardín.

Esta vida rutinaria, a la que se le añaden escapadas esporádicas en forma de viajes organizados y actividades en el club social del pueblo, se vio sobresaltada cuando, en una revisión médica, a las que Juan Cruz se somete anualmente, sus análisis mostraron unos índices elevados del PSA. Este marcador muestra los valores de una proteína producida principalmente por las células de la próstata que, a determinadas edades, si está elevado –o muy elevado– suele estar relacionado con enfermedades como el cáncer. 

Juan Cruz recuerda que su médico le advirtió de que tenía toda la pinta de que así fuera. Por eso, “acudimos a la Clínica Universidad de Navarra y solicitamos una revisión con el urólogo que nos confirmó el diagnóstico. De ahí, me derivaron al Departamento de Oncología Radioterápica”. 

El cáncer de próstata se produce, principalmente, en varones de más de 65 años en esta glándula del aparato reproductor masculino que está ubicada debajo de la vejiga y cuya función es generar el líquido seminal. Se trata del cáncer más frecuente en hombres, aunque su aparición no es habitual por debajo de los 50 años. El tratamiento depende del momento del diagnóstico, pero suele incluir opciones como cirugía, vigilancia activa o radioterapia externa. 

El Dr. Luis Fuertes, especialista del Departamento de Oncología Radioterápica de la Clínica, recuerda que este último tipo de tratamiento “era la mejor opción para Juan Cruz teniendo en cuenta la edad del paciente y que, además, presentaba una enfermedad de Parkinson. Por eso, convenimos que lo más adecuado era someterse a un tratamiento con el MR Linac, un acelerador lineal guiado por resonancia magnética”.

"Como estaba tranquilo y apenas había ruido, me quedé dormido esperando a que terminara el tratamiento. No se siente absolutamente nada"

JUAN CRUZ ELÍAS
Paciente tratado de un cáncer de próstata con el equipo MR Linac

Entre las principales ventajas del MR Linac destaca su gran precisión a la hora de proporcionar el tratamiento –ya que evita dañar órganos o tejidos colindantes– y la ayuda de la tecnología que permite visualizar con alta claridad y definición todas las zonas tratadas en el mismo momento gracias a la resonancia magnética. “Además, por su enorme precisión, podemos acortar considerablemente el número de días de tratamiento. En su caso fueron cinco sesiones en lugar de las veinte que eran habitual antes de la instalación de este equipo”, señala el Dr. Fuertes. 

Tratamiento cómodo para el paciente

Los ciclos de tratamiento son llevaderos y poco agresivos. De hecho, no es necesaria una preparación compleja para el procedimiento y tampoco se requiere ningún tipo de intervención externa. Los especialistas establecen el plan de tratamiento y se lo comunican al paciente para que simplemente adapte ligeramente la alimentación y tenga en cuenta una serie de cuidados previos.

Juan Cruz recuerda que “después de la preparación, te encajan para evitar que te muevas, pero son solo 20 minutos. Como estaba tranquilo y apenas había ruido, me quedé dormido esperando a que terminara. No se siente absolutamente nada”. 

La terapia destaca, por lo tanto, por su eficacia y por su seguridad. El Dr. Fuertes afirma que “con las sesiones de irradiación programadas, es suficiente para curar el cáncer de próstata. De hecho, un año después, Juan Cruz se encuentra perfectamente y su PSA ha descendido considerablemente. Por otro lado, no tiene ningún síntoma relevante, por lo que puede hacer vida absolutamente normal”. 

Al preguntarle al propio paciente por cómo se ve a sí mismo, afirma con rotundidad estar “igual que hace cuatro o cinco años. Puedo seguir haciendo todo lo que hacía hasta antes de la enfermedad”. 

Imagen silueteada del Dr. Ignacio Azinovic. Clínica Universidad de Navarra

La opinión médica

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