El futuro de la Oncología se escribe en el laboratorio
Según la Sociedad Española de Oncología Médica, en 2025 se diagnosticaron cerca de 230.000 nuevos casos de cáncer en España. Una enfermedad que en una sola palabra engloba una amplia variedad de patologías oncológicas. Científicos del Cima Universidad de Navarra investigan con grupos internacionales para ofrecer terapias personalizadas para cada paciente
Texto: María Pilar Huarte
Fotografía: Manuel Castells
4 de febrero de 2026
En los laboratorios del Cima, el centro de investigación de la Clínica Universidad de Navarra, la actividad bulle desde primera hora de la mañana. Del total de la plantilla, más de 200 profesionales (entre ellos, técnicos de laboratorio, predoctorales e investigadores) trabajan en ideas disruptivas que impulsen el desarrollo de terapias avanzadas para el cáncer.
“Se estima que para que un descubrimiento llegue a su aplicación clínica tienen que pasar entre 10 y 15 años. Y muchos de ellos se quedan en el camino. Desde la División de Cáncer ponemos el foco en investigar el origen del cáncer, los procesos moleculares y celulares que conducen a la formación de tumores, su interacción con las células normales del organismo (especialmente con el sistema inmune), así como los mecanismos asociados a la propagación de la enfermedad y la metástasis. Nuestro objetivo principal es conocer sus mecanismos para mejorar las opciones de tratamiento y la calidad de vida de las personas con cáncer”, explica el Dr. Rubén Pío, director de la División y subdirector científico del Cima.
La actividad oncológica del Cima se integra en el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN). “En este contexto, para impulsar líneas prioritarias de investigación preclínica y traslacional de manera selectiva, recientemente hemos puesto en marcha las unidades TRAC. Son estructuras de trabajo que fomentan la sinergia entre los grupos de investigación del Cima y las áreas multidisciplinares del CCUN. Las tres primeras se centran en el abordaje de tumores ginecológicos, de pulmón y de hígado, páncreas y vías biliares”, añade el Dr. Pío.
DR. RUBÉN PÍO
Director de la División de Cáncer y subdirector científico del Cima
Biopsia líquida para detectar precozmente el cáncer de pulmón
Más del 95% de los casos de cáncer corresponden a tumores sólidos y, entre ellos, uno de cada cuatro se origina en las vías respiratorias, principalmente en forma de cáncer de pulmón. En torno a esta enfermedad se han presentado recientemente las primeras conclusiones del Proyecto AIRE, un estudio de cribado de cáncer de pulmón que ha recogido muestras de más de 750 personas de alto riesgo en la Clínica Universidad de Navarra y que se han analizado en los laboratorios del Cima. El estudio ha identificado un grupo de señales presentes en las células del sistema inmune que mejoran la sensibilidad de la biopsia líquida en el diagnóstico temprano de estos pacientes. “Cuando se desarrolla un tumor, algunas células del sistema inmune (linfocitos) reaccionan ante las células cancerosas, multiplicándose y circulando por la sangre. Hasta ahora se buscaba en el linfocito una única señal de reconocimiento del tumor. Lo novedoso de este trabajo es que detectamos grupos complejos de señales (repertorios de receptores), que se asocian a la presencia de cáncer”, explica el Dr. Luis Montuenga, investigador principal del grupo Lungsearch del Cima y codirector del estudio.
Células CAR-T para tumores hematológicos
Los avances logrados en la última década confirman que el sistema inmune se puede activar para eliminar las células tumorales y alargar la vida de las personas enfermas de cáncer. En este contexto, un estudio reciente publicado en la revista científica Blood por investigadores del Cima ha logrado potenciar el efecto de la inmunoterapia para el mieloma múltiple, un tipo de cáncer que afecta a la médula ósea. Según el Dr. Juan José Lasarte, codirector del Programa de Inmunología e Inmunoterapia, “el trabajo, confirmado en un modelo animal y en muestras de pacientes, demuestra que la modificación genética de los linfocitos CAR-T para que capten de forma más eficaz los nutrientes esenciales para su crecimiento (como la glutamina), aumenta la eficacia antitumoral”.
En opinión de los científicos, este abordaje también podría ser efectivo para otros tumores que utilizan la glutamina como fuente de energía.
ARN, cáncer y envejecimiento
La senescencia es un proceso en el que las células dejan de dividirse al enfrentarse a diferentes tipos de estrés, como tratamientos de quimioterapia o daños en el ADN, entre otros. Estas células dañadas siguen activas y pueden participan en distintos procesos como la progresión tumoral o el envejecimiento.
“En el Cima hemos identificado un ARN largo no codificante (denominado sin-lncRNA) que se activa específicamente en distintos tipos de senescencia, como la inducida por la expresión de oncogenes o por agentes quimioterápicos como el cisplatino. En un estudio reciente hemos confirmado que cuando lo silenciamos se producen cambios en la expresión de genes relacionados con el metabolismo energético”, explican las investigadoras Maite Huarte y Marta Montes.
El estudio determina que la inhibición de este ARN en células de cáncer de ovario disminuye el consumo de oxígeno, lo que sensibiliza a las células al tratamiento con cisplatino. Por lo tanto, podría ser una diana para mejorar la eficacia de la quimioterapia.
IA en beneficio del paciente
Investigadores del Programa de Innovación Terapéutica, en colaboración con la Escuela de Ingeniería-Tecnun y el Instituto de Ciencia de los Datos e Inteligencia Artificial (DATAI) de la Universidad de Navarra y la Universidad de Stanford, han desarrollado GENNIUS, un innovador sistema de inteligencia artificial que podría revolucionar el descubrimiento de nuevos medicamentos.
Este sistema combina de forma innovadora la estructura de las redes de interacción fármaco-proteína con características moleculares detalladas, lo que le permite hacer predicciones más precisas y generalizables. Además, al facilitar el hallazgo de nuevos usos para medicamentos ya aprobados, GENNIUS podría identificar alternativas terapéuticas para los pacientes y reducir significativamente los tiempos y costos asociados al desarrollo de nuevos tratamientos”, explica el Dr. Mikel Hernáez, investigador principal del grupo de investigación en Machine Learning en Biomedicina y de DATAI, autor principal del artículo.
Esta innovación refuerza el potencial de la inteligencia artificial en la investigación biomédica, abriendo nuevas puertas en la lucha contra enfermedades complejas.