Una formación que cruza continentes y amplía horizontes
De Europa a América, pasando por África, los residentes de la Clínica amplían su formación en centros de referencia internacional, mientras el hospital se consolida también como destino de rotantes de todo el mundo
Texto: María Marcos Graziati
12 de mayo de 2026
La formación del residente va mucho más allá de las paredes del hospital. En la Clínica Universidad de Navarra, esa idea se traduce en una apuesta por las rotaciones externas, tanto dentro como fuera de España, que permiten ampliar conocimientos, contrastar modelos asistenciales y enriquecer la práctica clínica con nuevas perspectivas.
Las rotaciones internacionales no solo aportan conocimientos técnicos. También fomentan habilidades clave como la adaptación a nuevos entornos, la comunicación intercultural o la capacidad de trabajar en equipos diversos.
A su regreso, los residentes incorporan estas experiencias a su práctica diaria, contribuyendo a enriquecer el propio ecosistema asistencial de la Clínica. Del mismo modo, los rotantes extranjeros aportan nuevas visiones que favorecen el intercambio de ideas y el aprendizaje mutuo.
Lejos de ser una experiencia puntual, estas estancias configuran un verdadero mapa de aprendizaje global que conecta la Clínica con algunos de los principales centros sanitarios del mundo.

